Decodificación de la Enfermedad

Decodificación de la Enfermedad

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LOS REGISTROS BIOLÓGICOS DE LOS SÍNTOMAS:
DECOFICACIÓN DE LA ENFERMEDAD

Autor: Anibal Pérez

Junio 2018

En nuestra vida existe un movimiento perpetuo de “ir y venir”, la vida se expande y se contrae, para luego regresar hacia sí misma y reproducir el mismo movimiento de forma circular y cíclica. Así es la vida de lo biológico, como lo es la célula, ella se expande y se contrae en forma cíclica y permanente y allí construye su destino.

En cada memoria de cada célula se resguardan los códigos de mamá y de papá y de su legado generacional, pero además contiene las memorias que le permiten sobrevivir en la experiencia de un existir en permanente cambio y desafío. Cada órgano y cada tejido del cuerpo humano contiene un inconsciente biológico para emprender movimiento de expansión y contracción para asegurar su continuidad de forma equilibrada y en plena compensación de sus fuerzas como balance. Jung decía que no estamos aquí para sanar nuestras enfermedades sino para que éstas nos curen a nosotros. 

Caso de Consulta: Viene una mujer a mi consulta que sufre de un tumor en el pecho izquierdo. Buscamos un acontecimiento fuerte, el más dramático, del que no ha podido hablar, que ha vivido en aislamiento. Porque cuando decimos una cosa, la expresamos. Cuando no la expresamos, queda impresa. En biología, aquello que no se expresa queda impreso (Christian Flèche 2004).

El cuerpo está formado por una gran variedad de tejidos. El tejido conectivo comprende las fibras que les dan estructura a las células. Los músculos son una forma de tejido que permite el movimiento del cuerpo. Los tejidos blandos son los que cubren el cuerpo, mientras que el sistema de tejidos nerviosos cubre los nervios, el cerebro y la médula espinal. Cada uno de estos tejidos contienen una función simbólica con el organismo en su totalidad y dada función resguarda en sí mismo una metáfora del sentido biológico de sobrevivencia, por ejemplo, el tejido conectivo configura una forma de comunicación para mantener la estructura funcional en compensación, los músculos que permiten el movimiento contiene la metáfora del movimiento y delimitación en el espacio territorial físico y simbólico de resguardo del territorio el cual puede ser laboral, afectivo o de posesión en general, los tejidos blandos que cubre el cuerpo configuran las estructuras de protección más importantes del organismo vivo y le dan coherencia de organización protectora a la estructura en general, y los tejidos que cubren el sistema nervioso constituyen verdaderas estructuras biológicas orientadas a proteger los niveles de comunicación del todo el sistema biológico.

Para comprender el sentido biológico del síntoma y del sufrimiento referido a la enfermedad se requiere del conocimiento de so diversos tejidos que dan origen a los diversos órganos del cuerpo humano y que se corresponden a los conflictos biológicos a resolver por el ser vivo en su proceso de desarrollo filogenético. Las leyes de la naturaleza no están todas fijas, pueden evolucionar. Una de las implicaciones de esto es que todas las especies, incluidos humanos, recurren a la memoria colectiva. Cada individuo recurre a la memoria colectiva y contribuye a ella.

Durante el desarrollo embrionario, el feto que está creciendo pasa a una velocidad muy acelerada por todas las etapas de la evolución desde un organismo unicelular hasta un ser humano completo (el desarrollo ontogenético reproduce el desarrollo filogenético). Por la ciencia de la Embriología sabemos que dentro de los primeros 17 días del periodo embrionario, se desarrollan tres capas germinales a partir de las cuales se originan todos los órganos y tejidos del cuerpo. En consecuencia, el desarrollo del embrión deriva de tres capas germinales embrionarias: el endodermo (hoja interna), el mesodermo (hoja media) y el ectodermo (hoja externa), que ya aparecen en las primeras etapas del desarrollo embrionario. Todos los órganos y tejidos se originan a partir de esas tres capas germinales embrionarias. Cada célula y cada órgano del cuerpo se pueden atribuir a una de estas tres capas.

La importancia de estos tejidos radica en cada uno de ellos se corresponde con cada uno de los cuatro tipos de conflictos biológicos del ser vivo en su proceso de sobrevivencia. Conflicto de sobrevivencia, de protección, de comunicación y de comparación con otras especies para asegura la sobrevivencia del ser vivo como especie. Por lo tanto, mediante la clasificación de todos los tipos de crecimientos, necrosis y úlceras en función de su correspondencia con una capa germinal embrionaria específica, se puede observar que todas las ‘enfermedades’ relacionadas con la misma capa germinal embrionaria poseen ciertas características propias. En cuanto a lo que al mesodermo se refiere, hay una distinción entre la parte controlada por el cerebelo (viejo mesodermo) y la parte controlada por la médula cerebral (nuevo mesodermo).

La primera de donde se derivan los órganos de la digestión se denomina el endodermo. Todas las células y órganos que se derivan de la capa germinal embrionaria interna, el endodermo, tienen su respectivo relé cerebral o centro de control en el tronco cerebral, la parte más antigua del cerebro, de la que reciben sus directrices. Es la ubicación de los relés en el tronco cerebral se determina sistemáticamente en relación a la evolución de los seres vivos. La gestión de alimento, los líquidos, el aire y los órganos de la reproducción tienen su origen en esta capa embrionario, con lo cual el sistema digestivo, los pulmones, los riñones y los órganos reproductivos tiene su origen endodérmico.  En consecuencia, esta capa embrionaria se configura como la metáfora biológica de la sobrevivencia, con lo cual todos los conflictos de sobrevivencia están asociados a este tejido embrionario. Dentro de esta dinámica biológica se estructura los vínculos de relación de mayor significación en el ser humano, en este sentido es nuestra madre la figura parental más importante que nos asegura nuestra existencia. Por lo tanto, la triada endodermo, madre y sobrevivencia nos permiten estar dentro de la cueva primaria para resguardar nuestra existencia. Por ejemplo, estar resentidos en su sentido más amplio, nos mantiene con niveles de resistencia hacia la vida con lo cual nuestros programas digestivos y pueden expresarse de forma metafórica con incontinencia alimentaria o problemas del anabolismo o catabolismo alimenticio. Una apersona con estos síntomas, pudiese al mismo tiempo presentar dificultades con la vinculación materna estructurándose por este dinámica dificultades para asentir a la vida como es.

Los conflictos de bocado o de presa, constituyen expresiones metafóricas de dificultades para alcanzar metas o no poder disfrutar de los logros obtenidos en la vida de relación con el medio ambiente. 

En las primeras etapas de la vida en este planeta, los seres vivos evolucionaron en el agua y tenían la forma de un anillo, con una sola abertura utilizada tanto para la ingesta de alimentos como para la defecación. Por lo tanto, de acuerdo a esa forma primitiva, los relés del tronco cerebral se inician en el dorsal derecho son relacionados con la boca y la nasofaringe y, posicionados pues, corresponde a la progresión del canal gastrointestinal, y termina con el sigmoide y la vejiga en el dorsal izquierdo. El Tronco Cerebral es la parte más antigua del cerebro y controla las funciones más arcaicas. El Tronco Cerebral no tiene hemisferios, tiene hemipartes. No influye el sexo o si la persona es diestra o zurda, no existe la Lateralidad.

Todos los órganos que se derivan del endodermo muestran un crecimiento celular durante la fase activa del conflicto mediante el desarrollo de tumores compactos, por ejemplo, en el estómago, el hígado, el colon, los pulmones y la mucosa del útero/próstata. Histológicamente, y sin excepción, todos estos supuestos carcinomas son realmente adenocarcinomas.

Los conflictos asociados a los requerimientos nutricionales están vinculados con el aparato digestivo. Los comportamientos de asimilar y eliminar los nutrientes (o recursos) adquieren un sentido simbólico, y no sólo tienen que ver con la comida, sino que también se refieren a objetos propios de la conducta humana. Por ejemplo: un puesto de trabajo, un juguete, una herencia, una casa.

LAS LEYES BIOLÓGICAS DE LA DECODIFICACIÓN

Las Leyes Biológicas fueron descubiertas en el campo médico-biológico por el Dr. Ryke Geerd Hamer durante la década de los ochentas y noventas. Ellas muestran principios biológicos que rigen todos los procesos que hasta ahora hemos llamado “enfermedades” tanto en los animales como en los seres humanos. Estos principios arrojan información precisa del comportamiento de los procesos fisiológicos subyacentes en las enfermedades basados en la embriología y la evolución biológica reflejada en la filogénesis. Al mismo tiempo nos aportan elementos extremadamente precisos para valorar aquello que está sucediendo en nuestro organismo.

LA PRIMERA LEY BIOLÓGICA

La primera ley biológica establece que cada toda enfermedad es un programa de sobrevivencia con Sentido Biológico. Según este autor, se origina a partir de un shock biológico grave inesperado, agudo, dramático y vivido en   soledad, que ocurre de forma simultánea en tres niveles: la psique, el cerebro y el órgano. Características del evento con potencial para producir síntomas

El supuesto neurofisiológico que sustenta esta propuesta es que todo evento inesperado, vivido como hiper-traumatico por la persona, que la deja en un estado de indefensión y ante el cual no dispone de recursos para su afrontamiento, y por ser tan impactante la persona permaneces sin comunicar la emoción primaria que ocasionada, provoca un corto circuito cerebral sesionando el órgano correspondiente a dicha área cerebral. A partir de este bio-chock (impacto del evento), se produce un impacto de forma simultánea en tres niveles de la unidad somática en el individuo que son ámbito psíquico, ámbito cerebral y ámbito orgánico.

En resumen: Todo acontecimiento con el colorido descrito antes, es percibido por los 5 sentidos, que su vez, elecita o provoca una memoria inconsciente denomino ciclo biológico memorizado que en otro momento funcionó como una respuesta de sobrevivencia (filogenia) y al mismo tiempo activa las creencias respecto a la dimensión del evento percibido por la persona dándole un sentido (respuesta de adaptación), con lo cual, el cuerpo expresa el programa de adaptación correspondiente. Todo ello sucede en el supuesto de que la intensidad del evento es dramática pudiese conllevar al potencial de trasmitirse inclusive a los gametos (óvulos/espermatozoides), aspecto magnificado si se articula en el proceso de lealtad o en fidelidad inconsciente con este código o el de un ancestro que sufrió algo similar. En este sentido, la enfermedad será una solución de sanación del sistema.

SEGUNDA LEY BIOLOGICA

Toda enfermedad en su curso, presenta dos fases: una fase de conflicto activo y una fase de conflicto en resolución. De acuerdo a la primera ley de Hamer, que describimos anteriormente, todo evento inesperado, hiper traumático y vivido en soledad genera un bio-schok o lo que en psicología se denomina una trauma o respuesta de estrés.

En la respuesta de estrés o biochock, se activa el eje hipotalámico suprarrenal activando a su vez los factores liberadores de corticotropinas, es lo que se le denomina fase simpático tónica, elevándose los niveles de cortisol con lo cual activa el metabolismo basal sistémico a nivel neurofisiológico. El sentido biológico de esta fase, es dar respuesta de adaptación a la emergencia para luego regresar a un estado vago tónico, es decir de relajación o desactivación de sistema simpático para activar el parasimpático.

Lo que plantea la nueva medicina de Hamer, es que toda enfermedad es bifásica, una fase activa de conflicto (es decir cuando estamos en fase de alarma) y luego cursa con una fase de solución (ò conflictolisis). Lo que propone es que en cada fase, se presenta determinados tipos de síntomas y son diferentes de acuerdo a cada fase. Es decir, Todas las enfermedades tienen 2 fases: La primera, del shock a la resolución de éste, es la fase de estrés y La segunda, de la resolución a la vuelta a la normalidad, es la fase de curación. Ejemplo, un hijo está lejos, no está allí cerca de su madre, está separado de ella. La madre lo vive en términos de falta, de vacío, de separación, y empiezan a ahuecarse los canales de sus senos. En este estadio no vemos nada, no hay síntomas, ninguna sensación. Puede continuar durante meses. Al cabo de un año, diez años, veinte, poco importa ya que los senos no son vitales, la mujer solucionará su conflicto. En ese momento, surgirá una patología de pechos que durará unas semanas, correspondiente a la fase de curación.  Porque una vez que el conflicto se soluciona, el órgano se repara. Aparecen entonces los síntomas de reparación, de curación, de reestructuración. Otro ejemplo, la vecina sufre un drama: “¡sus hijos están en peligro!”. Inmediatamente, produce más leche. Hace una mastosis, un adenoma de pecho. Ella fabrica más pecho, más glándula para segregar leche. Crecerá en proporción a su resentimiento dramático. Cuanto más dramático, más rápidamente se desarrollará, ya que psique, cuerpo y cerebro van juntos, son una misma cosa. Toda nuestra realidad biológica, bien sea psique, cerebro, cuerpo, meridianos energéticos, pulso chino, manchas del iris, etc. evoluciona al mismo tiempo. La persona está en conflicto y todo lo anterior también. La persona halla la solución y todo ello se resuelve (Christian Flèche 2004).


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